Un parlamentario español se ha acercado a las raíces de la democracia, tal y como debería ser, y ha cedido el poder a los ciudadanos.

 

Joan Baldovi, es un diputado de los verdes (Compromís-Equo), al que un grupo de desarrolladores de software libre lo convenció para utilizar  “agoravoting”,  un sistema de votaciones online que utiliza el Partido Pirata de Madrid, para preguntar directamente a los ciudadanos sobre su opinión en una ley

Se trataba de la Ley de transparencia, una ley que se considera como una protección para los políticos ante los escándalos de corrupción gubernamentales. A través de una plataforma de votación, desarrollada por agoravoting, Baldoví preguntó a los ciudadanos 8 preguntas de “sí” o “no”, y se comprometió a transferir su voto al Congreso.

La respuesta a este llamamiento fue genial, 2280 ciudadanos participaron en este experimento de democracia directa que se prolongo durante 5 días (desde el domingo 8 hasta el jueves 12 de septiembre, 2013), 1766 votantes (el 79 %) pidieron a Baldoví que pulsara el botón rojo en contra de la Ley de Transparencia. Baldoví declaró que al pulsar el botón rojo con su dedo lo hacía en nombre de la gente.

El desarrollo de la tecnología e Internet han conformado la infraestructura necesaria para implementar la participación ciudadana en los procesos legislativos y abrir la puerta a las políticas del futuro. Ya hemos dado el primer paso en esta dirección y ya no es lejano el día en el que podamos implementar los procesos de democracia directa en cada país.

Los piratas de Islandia han comenzado a utilizar un Visualizador online del parlamento  que muestra lo que ha votado cada parlamentario en cada ley. Los Partidos Piratas en general están utilizando las plataformas digitales y abogan fuertemente por la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones.

Hay muchas ventajas derivadas de este tipo de actividades políticas; se reduce la distancia entre los parlamentarios y la ciudadanía, y los parlamentarios saben lo que quiere la gente, y se oye la voz de la ciudadanía en el parlamento.

¿Cuál es la validez de los sistemas de votación online?

Los sistemas evolucionan para garantizar la validez de los votos, evitar los votos dobles y mantener el secreto de los mismos. Muchos no están de acuerdo porque no se fían de las votaciones online y creen que los resultados se pueden manipular fácilmente. Hemos hablado sobre estas cuestiones con Eduardo Robles, el programador principal de agoravoting.

Este sistema era compatible con diversos métodos de autenticación que evitaban emitir votos duplicados y que permitía comprobar que todos los votos eran válidos:

  • los simpatizantes y afiliados verificados de Compromis y Equo recibieron un email con una URL única para poder registrarse como usuarios verificados.
  • Cualquier ciudadano español con un certificado digital de la FNMT podía autenticarse y crear una cuenta verificada. Millones de personas disponen de este certificado digital FNMT en España, ya que se utiliza para pagar los impuestos por Internet cada año.
  • cualquier otro ciudadano podía abrir una cuenta con el DNI escaneado, estos se verificaban manualmente para comprobar que eran válidos y no estaban caducados.
  • Hemos intentado mantener los requisitos de alta seguridad mientras que proporcionábamos una vía para que cualquiera pudiera votar.

Sobre el anonimato del voto, efectivamente el voto era secreto. Estamos trabajando para añadir a ágora el soporte de cifrado basado en mixnet y esperamos que lo podamos utilizar en la próxima gran votación.

Respecto a las conclusiones técnicas, debo decir que hemos detectado algunos aspectos de la usabilidad que deben mejorarse y tenemos que conseguir una versión de Ágora para móviles. Somos una comunidad pequeña, no hemos recibido ninguna subvención y no tenemos muchos recursos de desarrollo, pero haremos todo lo que podamos para mejorar el proyecto en el futuro en la medida de lo que podamos. Puede que en el futuro hagamos una campaña de crowd-funding para acelerar el desarrollo.

Autor: Stathis Leivaditis
Traducción: Luis Cuerdo
La imagen destacada es CC BY-NC-SA Joan Baldoví.
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